Alabanza a Dios tras el paso de un peligró – (Súplica número XVIII de Sahifa as-Sayyadiya)

 1. ¡Oh, Dios! Alabado seas Tú por Tu buena determinación y por lo que alejaste de mí Tus calamidades. No hagas que la salud que hoy me brindas sea lo único que me corresponda en suerte de Tu misericordia, pues tengo miedo de resultar desafortuna­do con esto que amo (la salud en este mundo) y que otro sea feliz (en el otro mundo) con aquello que detesto (la prueba en este mundo, que será causa de felicidad en el otro mundo).

2. Si la salud en la cual transcurren mis días y mis noches resulta ser el prefacio de una desgracia permanente y una condena per­petua. Si es así, entonces, adelanta aquello que has postergado y posterga aquello que has adelantado (es decir, la salud y bo­nanza que ahora gozo sean postergadas para el otro mundo).

3. Pues aquello cuyo final es la extinción no es demasiado y aque­llo cuya consecuencia es eterna no es insignificante. Y bendice a Muhammad y a su familia.