La Meca en el siglo VI D.C., era un emporio importante de Arabia, fue el cruce del comercio internacional. Las cargas venían desde la India, tales como especias, frutas, granos, cerámicas y textiles, eran descargados en los puertos de Yemen, y eran transportados desde ahí con lo producido en el sur de la misma Arabia, productos tales como: Café, hierbas medicinales y perfumes los cuales eran transportados en caravanas de camellos desde este punto hasta Siria y a través de Siria al mundo mediterráneo.

La Meca era el destino de muchas de las caravanas de la “ruta del incienso” de Arabia, y de la “ruta de las especias” desde la India. Otras caravanas pasaban por la Meca y Yazrib (Medina) en su ruta, la cual los llevaba a diferentes destinos en el norte, donde hacían contactos con las caravanas de la ruta de la seda de China.

Las caravanas que venían del norte también se detenían en la Meca. Cambiaban sus caballos y camellos, reabastecían sus suministros y luego se marchaban a los puertos del sur en la península del mar arábigo.

Meca también era el centro del intercambio de bienes y productos básicos, tanto las tribus árabes, nómadas y sedentarias, eran el punto de distribución de productos manufacturados en el interior del Hiÿaz. Los miembros de las tribus venían de lejos, así como del centro y del este de Arabia a comprar aquellos artículos, los cuales no era posible adquirir en sus territorios. La mayoría de estos tratos eran realizados en la Meca mediante el sistema de trueque.

La tribu Quraish de la Meca, era la más importante del oeste de Arabia, todos sus miembros eran mercaderes, por medio de la facilitación del trasbordo de la seda desde China y los productos desde el este de África y los tesoros de la india, Quraish dominaba el comercio entre la civilización del este y aquellas del mediterráneo.

Por supuesto la mayoría de estos intercambios eran productos del lujo, pero también habían productos ordinarios, tales como telas de púrpura, ropa, plantas, bordados o entretejidos con oro, azafrán, muselina, capas, mantas, fajas, cremas fragantes, vino y trigo.

De esta manera, las producciones, las ventas, los intercambios y las distribuciones de artículos, hicieron que Quraish se enriqueciera. Pero había algo más que los enriquecía. En la Meca se encontraba la Ka’bah con su preciosa Piedra Negra. Los árabes venían a la Meca, para realizar la peregrinación, para ellos la Ka’bah tenía la misma santidad que Jerusalén para los judíos y los cristianos.

Fuente: Jadiya (P); La gran esposa del Profeta Mahoma (PB)