Publicada originalmente en lengua árabe en la página www.alwelayah.net

Traducción: Seyed Anuar Ben-Abderrahman

Corrección: Violeta Amina Benavides

(Las notas del traductor se escriben entre paréntesis y en cursiva)

RESUMEN DEL ARTÍCULO

En el último año de su noble vida, el Imam Jomeini, (bendita sea su andanza) confirmó lo necesario que resultaba para distinguir el Islam verdadero y separarlo del islam desviado y tergiversado. Definió el concepto del Islam Muhammadiano original como el verdadero Islam y el concepto del islam americano como el de un islam adulterado. Siguiendo esta importante apreciación citó expresamente definir el marco y los límites del Islam Muhammadiano original entre las funciones más importantes que debían desarrollarse en los seminarios (hauza) y las universidades.

Existen visiones y teorías diversas e incompatibles respecto al Islam y resultaría imposible, dadas las diferencias, reunir dos de estas teorías afirmando que ambas son correctas; puesto que el criterio y la lógica determinan que no es posible que dos concepciones contradictorias sean ambas acertadas. Mientras que el Islam verdadero ejemplifica una de estas visiones o teorías, es por tanto natural, lógico y consecuente, considerar como incorrectas las otras teorías, sacándolas del marco del Islam veraz y diferenciándolas del mismo.

Consciente de la importancia de este tema, el Imam Jomeini (bendita sea su trayectoria) confirmó en el último año de su noble vida, la necesidad de distinguir y diferenciar entre el Islam verdadero y los diferentes tipos de desviaciones y tergiversaciones respecto a ese Islam verdadero, estableciendo el concepto del Islam Muhammadiano original como el de Islam verdadero, y el concepto de islam americano como el de islam desviado. Sobre este supuesto consideró que la importancia de definir el marco y los límites generales del Islam Muhammadiano original debían figurar entre las más importantes de las funciones a desarrollar en seminarios y universidades.

Hemos pretendido en este artículo en primer término, condensar las diferentes dimensiones que conforman el renacimiento islámico que representa el imam Jomeini (bendita sea su trayectoria) y su función vivificadora del verdadero Islam y seguidamente; encaminarnos hacia los conceptos de Islam Muhammadiano e islam americano pues resulta elemental distinguir y diferenciar el uno del otro. Después, indagaremos de manera general el contexto y los límites de este Islam Muhammadiano original según la visión del Imam Jomeini. Del mismo modo, hemos buscado la dimensión de este Islam Muhammadiano a partir de la obra del Imam, en publicaciones de carácter religioso, en los mandatos y leyes prácticas, en las normas de carácter político y social, en el combate contra la opresión y la defensa de los excluidos y de los oprimidos, en los actos devocionales, en la ética y la mística.

INTRODUCCIÓN

Sin duda que el Imam Jomeini (bendita sea su trayectoria) es considerado una de las más notables personalidades islámicas después de los Imames Inmaculados (sea sobre ellos la paz), siendo él, un hito en la destacada función vivificadora de la religión islámica a lo largo de su historia (historia de más de mil quinientos años, desde el origen mismo del Islam y de manera particular tras el período que siguió a la revolución husayní), pues la Revolución islámica comandada por Imam Jomeini, representa un ejemplo exitoso acorde con las revoluciones islámicas que se sucedieron a lo largo del período islámico (de lucha contra gobiernos tiránicos representados por las diferentes dinastías que gobernaron la Umma).

En base a ello, no puede resumirse el movimiento renovador de Imam Jomeini como una mera vivificación de los saberes y las teorías propias de la religión islámica, sino que este renacimiento integral de la religión islámica abarca también su dimensión intelectual, pues la personalidad excelsa del Imam no podría limitarse exclusivamente a la de un brillante jurisconsulto que despuntó en el campo de la jurisprudencia islámica, ni podría resumirse su rol como la de un filósofo o metafísico que llevó a cabo un papel destacado en el campo de los principios y fundamentos de la religión islámica, tampoco se podría sintetizar su cometido exclusivamente como el de exégeta del Corán o experto en la ciencia de Hadiz y de la noble Tradición del Profeta swa. Tampoco se podría extractar a esta personalidad maravillosa, como místico y moralista sobresaliente que despuntase exclusivamente en el campo de la espiritualidad y la moral islámica; ni podríamos describir solamente al Imam como un experto eminente en asuntos políticos y sociales, que desarrolló su papel solamente en dichas ciencias.

Del mismo modo, en referencia a la dimensión intelectual, la excelsa figura del Imam no podría resumirse como la de un devoto, ni como un gobernante ni como un sabio moralista ni como un experto en Ley Islámica ni únicamente como una personalidad que destacara en su desapego de lo mundano, ni como un revolucionario que se enfrentó a los poderes opresivos asumiendo sacrificio personal y exilio.

Por todo lo anteriormente expuesto, es preciso reconocer que la excelsa personalidad del Imam fue absolutamente excepcional y superior, no dándose el caso que una madre engendre una figura tan sobresaliente y distinguida sino cada mil años, tal y como dijo su hijo, el difunto Seyed Ahmad Jomeini: “Él fue verdaderamente un espíritu de Dios (RuhAllah) que se encarnó en esta época y este espíritu divino, permanecerá eterno para siempre”.

El Imam fue verdaderamente un ser humano pleno, que condensaba en sí mismo los diferentes aspectos que representan la plenitud del hombre, similar a nuestro señor Amir al-Mu’minin ‘Ali bin Abi Talib, as, puesto que, si agraciado fue el padre, agraciado debió de ser también el hijo. (Imam Jomeini era descendiente directo de Imam ‘Ali y de Fátima az-Zahra’, hija del Enviado de Dios swa; por la rama del Imam Musa Ibn Ya’afar al-Kadhim as).

Naturalmente que el Imam no fue el único en su época que vivificó la religión, pero su cometido fue claramente excepcional sin que pueda citarse a nadie como él como renovador de la visión y de las teorías religiosas. Su papel rebasa por el carácter eterno y vivo de su legado, a cualquier época. Fue en verdad como el sol naciente en el cielo del Irán islámico. La Revolución islámica brillará eternamente como guía de generaciones a lo largo de la Historia.

Con este propósito (de guíar y revivir el verdadero Islam) al que se suma la importancia de conocer las diferentes dimensiones del Islam, el Imam (bendita sea su trayectoria) se empeñó de manera permanente en mostrar la desviación intelectual, la rigidez, la superficialidad, la merma del Islam (en su papel de modelo integral para humanidad), la bajeza y las teorías desviadas. Además, el Imam se empeñó en el esfuerzo (yihad), la defensa y la reprobación en contra de los opresores, la tiranía, el imperialismo y la arrogancia en todo el mundo, rasgando para ello el velo de la superstición y las restricciones intelectuales, las imposiciones y las bajezas propias de las desviaciones de las que adolecen las corrientes extraviadas. En la mayoría de sus obras, prédicas, palabras y discursos, advirtió y destacó la importancia de esta cuestión.

Por todo ello, en los dos últimos años de su noble vida, el difunto Imam (bendita sea su trayectoria) generalizó el concepto de Islam Muhammadiano original, como el verdadero Islam y en contraposición, el concepto de islam americano como el de un islam restringido, opresivo y característico de la bajeza intelectual. Confirmó esta concepción (Islam y anti-Islam) utilizando ambos conceptos en la mayoría de sus disertaciones y discursos. Más aún, consideró que conocer el Islam Muhammadiano distintivo, separándolo del islam americano se contaba entre las más importantes obligaciones de carácter político. Así, en su discurso conmemorativo tras los cuarenta días preceptivos después del martirio del gran sabio ‘Arif Husayn al-Husayni, líder de los shí’ia de Pakistán dijo el excelso Imam: “Hoy, tras haberse constatado la incapacidad de la arrogancia de Oriente y de Occidente en su confrontación directa con el mundo islámico, recurren a otros métodos como la práctica del atentado y el asesinato de las personalidades religiosas y políticas de un lado, y a la difusión y generalización de la cultura del islam americano, por otro. Deseamos que todos los crímenes y abusos de las potencias opresoras como los que perpetra la Unión Soviética contra el heroico pueblo musulmán de Afganistán, se muestren de manera pública e induzcan a los musulmanes a derrotar y desterrar el poder de estos usurpadores, sin embargo, la confrontación contra el islam americano se caracteriza por unos principios particulares que exigen mostrar el conjunto de sus engaños y tretas a los musulmanes oprimidos, hasta que tomen conciencia de su abrumador peligro, porque muchos de los pueblos musulmanes son incapaces de distinguir y separar el islam americano del Islam Muhammadiano genuino o distinguir entre el Islam de los oprimidos y de los excluidos y el islam inhábil (ornamental), opresor y capitalista, y aclarar ésta realidad y establecer la distinción entre estos dos pensamientos contradictorios y enfrentados dentro de una única religión y escuela, es una de las obligaciones más importantes que pesan sobre los musulmanes, pues mientras que existan seminarios religiosos que hagan eco de la importancia de esta cuestión; el ejemplo de nuestro querido Seyed ‘Arif al-Husayni permanecerá vivo entre nosotros”.

Y en otro apartado de su disertación, dijo el excelso Imam: “Ciertamente que la función de todo sabio es particularizar y establecer la distinción entre cada una de estas dos corrientes (la del Islam genuino y la del islam americano y servil) y lograr salvar nuestro querido Islam de las manos del Oriente y del Occidente”.

En otra alocución dijo el Imam: “Es preciso que los seminarios (hauza) y las universidades, aclaren a la mayoría con fuerza y de manera constante, el marco general del Islam Muhammadiano genuino”.

En otra lección dijo: “Debéis ser capaces si Allah quiere, de poder explicar la realidad oculta que se esconde en esta corriente y aclarárselo al magnifico pueblo iraní y a todos los musulmanes del mundo. Aclarad al pueblo y de manera particular a los heroicos jóvenes creyentes, el marco general del Islam Muhammadiano original, el cual contribuye a fortalecer el sentimiento revolucionario de reprobación y repulsa contra el capitalismo en Occidente y contra el despotismo extendido en Oriente, del mismo modo, explicadles cómo enfrentarse a la falsedad, la astucia y la trampa”.

A lo largo de este breve ensayo, pretendemos ser capaces de esclarecer el concepto del Islam genuino, citando expresamente sus dimensiones, límites y su marco general, distinguiéndolo del islam americano. Para ello, nos encaminaremos primeramente en aclarar el sentido y el concepto de cada uno de estos dos tipos de Islam; seguidamente, nos dirigiremos hacia el conocimiento de y los aspectos definitorios del Islam genuino (u original).

SIGNIFICADO DEL ISLAM MUHAMMADIANO GENUINO Y EL ISLAM AMERICANO

La cuestión a la que alude el término Islam Muhammadiano genuino es la del verdadero Islam original, el cual fue transmitido desde el primer mandato del más Noble de los Profetas (swa), sin ningún tipo de tergiversación, falsedad o simplificación hacia Amir al-Mu’minin ‘Ali bin Abi Talib (as) y tras él, que fuera transmitido a los otros Imames (as) cuyos dichos, ciencia, principios y metodología se ajustaban en todo al aprendizaje adquirido de sus predecesores, padres y abuelos (el propio Profeta Muhammad –swa- y Amir al-Mu’minin ‘Ali as). Tras los Imames, este Islam genuino, fue transmitido a sus seguidores, generación tras generación hasta que llegó a nosotros. Por lógica, (con esta cadena de transmisión de la pura descendencia del Profeta swa) el propósito era que este Islam genuino y original, llegase completo en todas sus dimensiones, sin detrimento y sin agregados que pudieran dar lugar a tergiversaciones y desviaciones que alteraran sus bases, puesto que toda posible merma o adición daría lugar a la corrupción del Islam verdadero cambiando su realidad; cualquier variación de carácter práctico también supondría una gran diferencia con el Islam genuino. Las manipulaciones (todo lo que queda fuera de la cadena de transmisión pura de Ahlul Bayt as) generalmente han dado lugar a manifestaciones de carácter religioso alejadas del Islam y de la religión divina. Y por ello, debemos considerar que resulta fácil que las religiones acaben al servicio de la opresión y de la tiranía, descuidando su función principal; que es la salvación de los excluidos, los débiles y la defensa de los oprimidos. Más aún, algunas religiones (o corrientes de dichas religiones) tratan de exculpar la opresión ejercida por los gobernantes tiránicos e intentan defender este tipo de gobiernos con normas legales que los absuelven de sus crímenes y niegan los derechos de sus pueblos, silenciando la voz de los oprimidos, de los marginados y de los depauperados, sofocando cualquier posibilidad de éxito de los movimientos populares contrarios a la tiranía. El Imam Jomeini (bendita sea su trayectoria) fue quien generalizó el concepto de “islam americano” en consideración a ese tipo de islam aparente y desviado, que no inicia ningún tipo de oposición contra de los arrogantes y los tiranos.

El Imam procuró siempre aclarar y explicar lo que era el Islam Muhammadiano genuino y el islam americano, particularizando cada uno de los dos y empeñándose con rigor en el conocimiento de ellos para definirlos con claridad y transparencia, centrando varios de sus discursos y lecciones sobre esta cuestión.

Dijo el excelso Imam en una de sus disertaciones: “Oh mis queridos hijos de entre los muyahidín, ciertamente que la única cosa sobre la que es preciso que reflexionéis, es fortalecer y afirmar la base del Islam Muhammadiano genuino, el cual vencerá a Occidente con la opresora América a la cabeza y a Oriente con la criminal Unión Soviética al mando; y hará que su soberbia muerda el polvo: el Islam que levanta la bandera de los débiles, de los excluidos y de los pobres en el mundo y que es enemigo de los desviados, de los incrédulos y de quienes poseen la riqueza, el Islam cuyos seguidores se describen por el desapego de la riqueza y de las posesiones, y que son verdaderamente enemigos de quienes acaparan dicha riqueza y ostentan el poder, de los que basan su religiosidad y piedad en la apariencia”.

Y en otra de sus exposiciones, dijo el Imam: “Sí, ciertamente que la religión se ha convertido en un medio para dar poder a la fuerza de la vanidad y la falsedad basadas en las posesiones materiales y la inmoralidad en las naciones islámicas y no islámicas; y que persigue forzar a la gente a separar religión de política. Es una creencia que se dirige a narcotizar a la sociedad y que priva del fruto y del beneficio de la verdadera religión. Ésta es la que nuestro pueblo ha conceptuado como la religión americana”.

En otras de sus disertaciones el Imam (bendito sea) describió cada uno de estos dos tipos de Islam del siguiente modo: “Es preciso que vosotros le mostréis al mundo cómo se levanta el pueblo y se subleva en contra de la opresión y de la falsedad, librándose de la dependencia y del atraso, y cómo es capaz de difundir el pensamiento del Islam Muhammadiano genuino, sustituyendo ideologías como la del islam monárquico, capitalista y mezquino…en resumen, el islam americano”.

Naturalmente es posible que las personas consideren que sus creencias son las del Islam genuino, pero que de facto sigan el islam americano, del mismo modo, es posible que sus prácticas religiosas sean cercanas a las del Islam genuino pero sin embargo, sus palabras y opiniones se desvíen gradualmente del Islam genuino y se acerquen a las del islam americano. Sobre esta base (la de la apariencia), apreciamos que el Islam Muhammadiano rebasa las opiniones, hechos, principios, métodos y que integra un conjunto de dimensiones existenciales y personales entre las cuales están: la intelectual y la de los fundamentos, la moral y espiritual, la ética, la educacional, la devocional, la legal, la política, la social, la económica…en resumen el Islam genuino, integra todas las facetas individuales y colectivas. Dejar una de éstas o agregar otra diferente, daría como resultado salir del marco general del Islam original.

MARCO GENERAL DEL ISLAM MUHAMMADIANO GENUINO Y SUS DIMENSIONES Y LÍMITES

Vamos a investigar en esta sección, las más importantes dimensiones y el marco general del Islam Muhammadiano genuino:

1.- El conocimiento de la dimensión religiosa y sus fundamentos

En cuanto al conocimiento de carácter religioso, el Islam genuino muestra un conjunto de aspectos regulares, sólidos y firmes en sus manifestaciones, que posibilitan el debate libre, la crítica, la innovación y el contraste de opiniones (dado el carácter eterno del Islam como norma para humanidad) y no se muestra en ningún caso con respecto a las nuevas ideas, como un sistema anatemizante (takfirí) ni represivo, más aún, siempre se apoya y confirma que el debate y la exposición de las opiniones deben fundamentarse en las evidencias y pruebas basadas en fundamentos lógicos, conocimientos y costumbres correctas, aprovechando metodologías de carácter novedoso y activo; no huye nunca del cuestionamiento y la exégesis ni descarta cuestiones de carácter moderno o actual, ni elude abordar planteamientos complejos. De hecho, los interrogantes que son consecuencia de la época contemporánea figuran entre los asuntos que deben ocupar las mentes de los seguidores del Islam genuino, pues ciertamente que la religión según el Islam muhammadiano genuino se caracteriza por su carácter pleno e integral que no puede ceñirse exclusivamente a la manifestación aparente contenida en el libro (el Corán) y en la Sunna; puesto que el Libro y la Tradición (Sunna) poseen implícitos un sentido aparente y un sentido oculto (ظاهر و باطن lo expresa el propio Corán, si bien el sentido oculto queda restringido a quienes poseen un criterio elevado), por ello, la importancia de la religión no se limita a la jurisprudencia ni a los mandatos legales, ya que éstas cuestiones representan la dimensión manifiesta y práctica de la religión, mientras que para acceder al conocimiento de la dimensión no aparente u oculta requiere de la fuerza intelectual y la filosofía como medios útiles para aplicar dicho conocimiento. Por ello, el Islam genuino no sólo no se opone a la lógica y a la filosofía, sino que los emplea como instrumentos fundamentales para resolver problemas de carácter intelectual, de igual modo, no se opone a la espiritualidad, ni a la investigación y sí se beneficia de ellos, así como de la metodología de la mística para alcanzar el conocimiento de la dimensión moral de la religión y descubrir así, sus secretos…