Los cuentos; la enseñanza de la vida
Autor:
Fátima Anaisy
Los cuentos: la enseñanza de la vida

Autora: Lic. Fátima Anaisy San José

“La literatura no es más que la expresión y forma de la vida de un pueblo”

José Martí

Llega la noche y en muchos hogares ocurre lo mismo, el niño se acuesta, se tapa y su mamá se sienta a los pies de su cama y abre un libro. El pequeño sonríe, se abre un mundo mágico, se echa a volar la imaginación, ha llegado la hora que más ansía; la hora del cuento.

El pequeño escucha, expectante, ¿de qué será hoy?, de aventuras, de héroes y batallas, de hadas, de otros niños como él, de su historia, de la historia de otros países, de épocas remotas donde existían reyes, magos, gigantes, duendes y otros personajes creados por la imaginación. Siempre es igual y al terminar la historia pide otra, quiere saber, conocer más como el rey Schariar, de las Mil y una noche, entonces mamá, como Sherezada, le dice con amor que espere al otro día que es hora de dormir.

“En este punto de la narración, vio Sherezada que iba a amanecer y se calló discretamente, sin aprovecharse más del permiso. Entonces su hermana le dijo: “Oh hermana mía! ¡Cuán dulces y cuán sabrosas son tus palabras llenas de delicias!” Sherezada contestó: “Pues nada son comparadas con lo que os podría contar la noche próxima, si vivo todavía y el rey quiere conservarme.” Y el rey dijo para sí: “¡Por Allah! No la mataré hasta que haya oído la continuación de su historia.”

Las Mil y una noche

Al final el niño se duerme, ya que sabe que la próxima noche habrá otro cuento y en la otra, y en la otra, porque no hay manera más viva de aprender que a través de los cuentos.

Los cuentos son la narración corta de sucesos, reales o imaginarios, con los cuales se trasmiten una enseñanza. Contribuyen a la educación del niño, tanto que con ellos aprende valores éticos, morales y culturales de la sociedad en que convive.

El cuento es el primer paso en la educación de los niños, se sienten atraídos por la narración, donde se insertan un sistema de valores que poco a poco va aprendiendo y los exterioriza en su actuar: lo bueno y lo malo, las consecuencias de una acción, la importancia de seguir las normas y reglas establecidas en la sociedad. Además se abre el camino a la imaginación, el niño se adentra en un mundo que lo fascina y con el tiempo se vuelve un ansía para el conocimiento y el apego a la lectura como un vínculo para obtener este.

Desde tiempos antiguos el hombre ha utilizado la narración de hechos como una vía para trasmitir los conocimientos. Al principio lo hacían por medio de la narración oral, casi todos de sucesos acontecidos, que tenían un significado positivo o negativo para la convivencia del hombre, enseñando así las reglas morales y valores para la coexistencia colectiva. Estas narraciones se convirtieron en los cuentos folklóricos de cada país, donde se resaltan las tradiciones de estas regiones.

Con los cuentos folklóricos el niño aprende de su cultura de una forma amena y sencilla. Estos al ser textos pertenecientes a la colectividad, al surgir de su propio contexto cultural, el niño verá en él algo suyo, no ajeno, por lo que no le inducirá a rechazarlo.

Las narraciones se van enriqueciendo. Abordan temas clásicos como las aventuras, la superación de los miedos, la libertad, las aspiraciones, el mundo de los sueños y los deseos. Aparecen valores como la amistad, la valentía, el miedo a perder algo preciado, la lucha contra la maldad, la honestidad, la cortesía. Se entrelazan en ellas lo real y lo mágico, convirtiéndose muchas en los mitos y leyendas de los pueblos, como ejemplo de esto tenemos los libros:

Las mil y una noche. Anónimo. Son relatos, de origen persa, que surgen uno del otro, es decir, al contarse uno de repente surge otro y de ese se crea otro cuento hasta que termina el primero, como cajas encerradas en otras cajas. Las historias son muy diferentes, incluyen cuentos, historias de amor o tanto trágicas como cómicas, poemas, parodias y leyendas. En muchas historias se representa a genios, espíritus fantásticos, magos y lugares legendarios que son mezclados con personas y lugares reales.
Pueblos y Leyendas (Oros Viejos) de Herminio Almendros. Reúne en sus páginas las leyendas más bellas que el lector pueda encontrar dispersas por el mundo (historias de países islámicos, eslavos, latinoamericanos entre otros). En ellas se encuentran sucesos maravillosos como el descubrimiento del fuego, el árbol del pan, o el surgimiento de la porcelana, vinculados a apasionados amores o sorprendentes aventuras de los personajes que dan vida a estas narraciones escritas con sencillez y frescura.
Shahanamed de Hakim Abolghasem Ferdowsi. Abarca toda la historia del Gran Imperio Persa, desde su fundación mitológica, con la creación del mundo, hasta la conquista de Irán por las fuerzas islámicas en el Siglo VII. Representa la historia de un pueblo en su tradición oral, en la que la realidad y la fábula están intrínsecamente enlazadas y han dejado huellas en la memoria de un pueblo en el que lo maravilloso es su tradición.
Otro tipo de narraciones son las fábulas. Estas son narraciones más cortas que los cuentos. En ellas sus personajes son animales u objetos a los cuales se les atribuyen cualidades humanas como el habla. Su característica principal es que siempre encierra una moraleja. Como ejemplo de estas, tenemos:

Las fábulas de Esopo.
El Pachatantra o Calina e Dimna
Las fábulas de Jean de La Fontaine.
Con la aparición de la escritura, muchas de las narraciones orales fueron recopiladas en libros. Muchas personas se dedicaron a esta labor, conformando los relatos de su tradición oral. Con el tiempo muchos escritores se dedicaron a crear cuentos para los niños, aparecen entonces lo que llamamos los cuentos de hadas.

Los cuentos de hadas son una narración de cierta longitud que implica una sucesión de motivos [repeticiones] o episodios. Se mueve en un mundo irreal, sin localidad o criaturas definidas y está lleno de cosas maravillosas. En esta tierra de nunca jamás, los héroes humildes matan a sus adversarios, heredan los reinos y se casan con princesas. Los personajes y motivos de los cuentos de hadas son simples y arquetípicos: princesas, hijos jóvenes y príncipes valientes, ogros, gigantes, dragones, troles, madrastras malvadas y héroes falsos, hadas madrinas y otros ayudantes mágicos, a menudo caballos, lobos o aves parlantes, montañas de vidrio así como prohibiciones y ruptura de restricciones. Otras características de los cuentos —la rítmica, lo grotesco, lo extraño y lo gracioso— son mera recreación para la abundante alegría de los niños, mientras que los peligros y terrores les inspiran fascinación. Los cuentos de hadas son el escenario del mundo de la infancia, un reino de vida vicaria, más elemental y libremente repleto de fantasías que los dramas perfeccionistas de los adultos sofisticados cuya aceptación arraigada de atar las realidades exige cosas más severas.

Como por ejemplo en occidente de estos escritores, encontramos a:

Charles Perrault: Cenicienta, Caperucita roja, Barba azul, Los cuentos de mamá ganso.
Hans Christian Andersen: El patico feo, La sirenita, El soldadito de plomo.
Los Hermanos Grimm: Blancanieves, Hansel y Gretel, Pulgarcito.(muchos de estos cuentos fueron recogidos del folclor oriental)
Dentro de este mundo fantástico de la literatura infantil, al niño también le llama la atención las historias donde los personajes son niños como él, que cuentan sus aventuras o sucesos de la vida diaria. Se ve en ellos reflejados sus inquietudes y sueños. Estos han abierto un camino donde el niño se siente protagonista. Podemos citar como ejemplo:

Cuentos de Guanes: Nersys Felipe
El cochero azul: Dora Alonso
Los cuentos tienen un lenguaje sencillo, pero narrado con un sentido que al niño le es mágico, le atrae y esa forma aprende, porque en cada uno se entrelaza una enseñanza, por ejemplo:

Con la avaricia no se gana nunca:
“-¿Qué quiere el leñador? -Para mí nada ¿qué he de querer para mí? Pero la reina, mi mujer, quiere que le diga a la señora maga su último deseo. -¿Qué quiere ahora la mujer del leñador? -¡Perdón, señora, perdón! Quiere reinar en el cielo y ser dueña del mundo. El camarón dio una vuelta en redondo, que le sacó al agua espuma y se fue sobre Loppi: – ¡A tu rincón imbécil, a tu rincón! ¡Los maridos cobardes hacen a las mujeres locas! ¡Abajo el palacio, abajo el castillo, abajo la corona! ¡A tu casucha con tu mujer! ¡A tu casucha con el morral vacío!”

Cuento: El camarón encantado

Libro: La Edad de Oro

Autor: José Martí

Al mentiroso nunca se le cree, aun cuando dice la verdad:
“Un joven pastor, que cuidaba un rebaño de ovejas cerca de una villa, alarmó a los habitantes tres o cuatro veces gritando: -¡el lobo, el lobo! Pero cuando los vecinos llegaban a ayudarle, se reía viendo sus preocupaciones. Mas el lobo un día de tantos, si llegó de verdad. El joven pastor, ahora alarmado el mismo, gritaba lleno de terror: -¡Por favor, vengan y ayúdenme; el lobo está matando a las ovejas! Pero nadie puso atención a sus gritos y mucho menos pensaban en acudir a auxiliarlo. Y el lobo viendo que no había razón para temer mal alguno, hirió y destrozó a su antojo todo el rebaño.”

Fábula: El joven pastor anunciando al lobo.

Libro: Fábulas de tradición oriental tomada por Esopo

La generosidad engrandece:
“Del Profeta (BP) quien dijo: Los hombres son de cuatro clases: el generoso, el noble, el avaro y el vil. En cuanto al generoso, es aquel que recibe y otorga. El noble es aquel que no recibe pero otorga. El avaro es quien recibe pero no otorga. Y el vil es quien no recibe ni otorga.”

De la Tradición

Libro: Colección de narraciones

Autor: Al Sheij Muhammad ibn Muhammad Al Sabzeuari

Oír los consejos que nos brindan, ayuda a que no cometamos errores:
“Él envió a toda prisa hacia Zabolestan, alzándose como el humo hacia Zal y hacia Rostam. Él les hizo saber: -¡Por desgracia, que infortunio me ha golpeado! Mi cabeza, mi corona, y mi trono están en el polvo; y mi tesoro y este glorioso ejército, bello como una rosa de primavera, todo ha sido dado a los Divs por voluntad del cielo… Cuando me acuerdo de tus consejos doy un frío suspiro, tus consejos no me volvieron prudente y mi ligereza es la causa de mi desgracia.”

Libro: Shahanamed

Autor: Hakim Abolghasem Ferdowsi

La amistad es un tesoro inigualable:
“Dicen que entre los reyes de Fars hubo uno muy, aficionado a diversiones, a paseos por los jardines y a toda especie de cacerías. Tenía un halcón adiestrado por él mismo, y no lo dejaba de día ni de noche pues hasta por la noche lo tenía sujeto al puño. Cuando iba de caza lo llevaba consigo, y le había colgado del cuello un vasito de oro, en el cual le daba de beber. Un día salieron de cacería. Hacía bastante calor, y aquel lugar era desierto, árido, y carecía de agua. El rey tenía sed y también el caballo. Y el rey se volvió y vio un árbol del cual brotaba agua como manteca. El rey llevaba la mano cubierta con un guante de piel; cogió el vasito del cuello del halcón, lo llenó de aquella agua, y lo colocó delante del ave, pero ésta dio con la pata al vaso y lo volcó. El rey cogió el vaso por segunda vez, lo llenó, y como seguía creyendo que el halcón tenía sed, se lo puso delante, pero el halcón le dio con la pata por segunda vez y lo volcó. Y el rey se encolerizó, contra el halcón, y cogió por tercera vez el vaso, pero se la presentó al caballo, y el halcón derribó el vaso con el ala. Entonces dijo el rey: ¡Allah te sepulte, oh la más nefasta de las aves de mal agüero! No me has dejado beber, ni has bebido tú, ni has dejado que beba el caballo.” Y dio con su espada al halcón y le cortó las alas. Entonces el halcón, irguiendo la cabeza; le dijo por señas. “Mira lo que hay en el árbol.” Y el rey levantó los ojos y vio en el árbol una serpiente, y el líquido que corría era su veneno. Entonces el rey se arrepintió de haberle cortado las alas al halcón. Después se levantó, montó a caballo, se fue, llevándose la gacela, y llegó a su palacio. Le dio la gacela al cocinero, y le dijo: “Tómala y guísala.” Luego se sentó en su trono, sin soltar al halcón. Pero el halcón, tras una especie de estertor, murió. El rey al ver esto, prorrumpió en gritos de dolor y de amargura por haber matado al halcón que le había salvado de la muerte.

Cuento: El halcón del rey Sindabad

Libro: Las Mil y una noche

Autor: Anónimo

La ruptura de las normas traen consecuencias inesperadas:
“Al llegar a la puerta del gabinete, se detuvo un rato, pensando en la prohibición que su marido le había hecho, y considerando que podría sucederle alguna desgracia por ser desobediente; pero la tentación era tan fuerte, que no pudo resistirla: cogió la llavecita y, temblando, abrió la puerta del gabinete. Al principio no vio nada, porque las ventanas estaban cerradas; después de algunos momentos empezó a ver que el suelo estaba completamente cubierto de sangre coagulada, y que en la sangre se reflejaban los cuerpos de varias mujeres muertas que estaban atadas a las paredes (eran todas las mujeres con las que Barba Azul se había casado y que había Barba Azul degollado una tras otra). Creyó que se moría de miedo, y la llave del gabinete, que acababa de sacar de la cerradura, se le cayó de las manos.”

Cuento: Barba Azul

Autor: Charles Perrault

La belleza exterior es superficial, vale más la belleza interior:
-¡Matadme, matadme si queréis! -dijo el pobre animal, e inclinó la cabeza sobre el agua a esperar la muerte. Pero ¿qué es lo que vio en el agua transparente? Vio bajo él su propia imagen, pero ya no era un torpe pájaro gris oscuro, feo y repugnante: era un cisne. ¡Poco importa haber nacido en un corral de patos, cuando se ha salido de un huevo de cisne! Se sentía compensado de sobra por todas las penalidades y contratiempos que había sufrido; pensaba sólo en su felicidad, en toda la belleza y alegría que le esperaba. Y los grandes cisnes nadaban en torno suyo y lo acariciaban con el pico. Habían entrado en el jardín unos niños que echaron pan y trigo al agua, y el más pequeño gritó: -¡Hay un cisne nuevo! -y los otros niños exclamaron con gritos de júbilo: -¡Sí, ha venido uno nuevo! Y batieron palmas y bailaron alrededor. Fueron después corriendo a buscar a sus padres, y echaron pan y galletas al agua y todos dijeron: -¡El nuevo es el más hermoso! ¡Tan joven y tan esbelto! Y los cisnes mayores se inclinaron ante él. Entonces sintió mucha vergüenza y hundió la cabeza bajo las alas, no sabía por qué; era inmensamente feliz, pero no sentía ni pizca de orgullo, porque un buen corazón nunca se vuelve orgulloso; pensó de qué manera había sido perseguido y escarnecido y ahora oía a todos decir que era la más espléndida de las aves, la más hermosa. Y las lilas inclinaban sus ramas ante él hasta tocar el agua, y el sol brillaba cálido y amable. Entonces ahuecó sus plumas, irguió su esbelto cuello y se llenó de gozo su corazón. -No soñé jamás que una felicidad semejante fuera posible cuando sólo era un patito feo.”
: El patito feo
: Hans Christian Andersen

Cuando el pequeño aprende a leer, no es solo el adulto el que contará las historias, ahora él podrá entrar en ese mundo fantástico por sí solo.

Con la lectura de cuentos comienza su periplo por los caminos del conocimiento. El hábito de leer se vuelve imprescindible para conocer más y avanza de los cuentos a los libros y textos más importantes, más informadores, que le enseñan otras cosas que no están en el mundo mágico de los cuentos. Otros temas llaman su atención y con el ansía de saber, que desde pequeño fue arraigándose en él, lee más y más. El conocimiento va abriéndose camino en su mente. Comprende y aprende con más facilidad porque la lectura lo ha entrenado.

“La lectura estimula, enciende, aviva, y es como soplo de aire fresco sobre la hoguera resguardada, que se lleva las cenizas, y deja al aire el fuego. Se lee lo grande, y es capaz de lo grandioso, se queda en mayor capacidad de ser grande. Se despierta el león noble, y de su melena, robustamente sacudida, caen pensamientos como copos de oro.”

José Martí

Va creciendo y la lectura se vuelve un hábito de estudio. Lee, estudia, aprende, vive.

Referencias:

Diccionario del pensamiento martiano. Ramiro Valdés Galarraga.
En torno a la literatura infantil. Alga Marina Elizagaray.
La Edad de Oro. José Martí
Las Mil y una noche. Anónimo
Shahanamed. Hakim Abolghasem Ferdowsi
Colección de narraciones. Al Sheij Muhammad ibn Muhammad Al Sabzeuari
Las Fábulas de Esopo.
Cuentos de hadas. Charles Perrault
Cuentos. Hans Christian Andersen
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