Es claro que el creador del universo debe ser absoluto e ilimitado, abarca todo el universo, es omnipresente y nunca se ausenta de ningún lugar. Con su omnipresencia, su visibilidad no nos hará creer o conocerlo. Su visibilidad sería muy destructiva para nosotros. Antes de conocerlo con su omnipresencia, moriríamos. Verlo enceguecería a todos los seres humanos.

Supongamos que el aire (el cual existe solamente en un espacio muy limitado) es visible; podría tener un color y nosotros no podríamos ver nada del aire, ya que él llenaría la atmósfera. Siendo este el caso, no tendríamos la oportunidad de obtener nuestro alimento del agua, no tendríamos la oportunidad de encontrar un lecho o abrigo. Si la visibilidad del aire, la cual existe solamente en la atmósfera de nuestro pequeño planeta sería tan enceguecedora y destructiva ¿qué tal en el caso de nuestro creador que ocupa todo el universo? cuando pensamos en esto, nos damos cuenta cual afortunados somos de no poder ver a Dios, nuestro Creador.