La respuesta a esta pregunta sería que, no somos tan ajenos pues si bien, cuando vemos un atraco, un asesinato, y/o cualquier otro acto genocida que atenta contra la humanidad y la vida mismo somos tanto cómplices como los mismos aliados que hacen parte de ese acto; y que así como un país buscar estrechar sus relaciones y lazos económicos y de marcado, inconscientemente está siendo ocupado. ¿Cómo? Exportando productos propios de nosotros para recibir “artículos” como maquinaria, tecnología, víveres y demás productos de menor calidad, productos de segunda mano y a un menor costo del que realmente este vale.
Y este fue uno de los temas más álgidos y que cautivo por completo a los espectadores, ya que si bien, Colombia exporta productos energéticos, agrícolas, agroindustriales e industriales, Israel por su
parte nos importa armas, productos químicos, textiles, maquinaria, y telecomunicaciones, que son la antesala al apoyo de asentamientos ilegales en territorio palestino por parte de los israelíes (colonos, sionistas). Un impacto negativo tanto para la economía y los derechos humanos de Colombia como de Palestina.
El genocidio y la ocupación no se detienen.
Con gran éxito culmino el evento “Semana contra el Apartheid”, a cargo del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) Colombia. El evento tuvo una duración dos días (22 y 23 de abril) y tuvo como escenarios la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y el teatro Teatrova en Bogotá.
Este contó con la participación de ponentes internacionales como: Mahmoud Nawajaa, Coordinador General del Comité Nacional del Movimiento BDS (BNC), el brasileño Pedro Charbel, Coordinador de Campañas para América Latina del BNC, y Kwara Kekana, portavoz de BDS Sudáfrica, además del embajador y funcionarios de la embajada de palestina en Colombia. Todos unidos bajo una misma consigna: invitar a tomar parte activa en contra del genocidio a un pueblo inocente el cual ocuparon, expropiaron, y del cual muchas potencias en la actualidad son cómplices y/o aliados de su verdugo.
El nuevo mejor amigo de Israel.
En el pensamiento de muchos rondara la pregunta sobre: ¿Cuál es la importancia del pueblo y empresas Latinoamericanas (Colombia) de inmiscuirse en un conflicto ajeno a nosotros.
Desde 1948 hasta la actualidad el territorio palestino se ha mantenido ocupado, y colonizado bajo un estado de apartheid por parte del régimen sionista, en apoyo de otras potencias las cuales tienen estrechas relaciones con este estado fascista y opresor. La destrucción de mezquitas, construcción de sinagogas, encarcelamiento de hombres, mujeres y niños (presos políticos), y millones de asesinatos entre miles de atrocidades más, son el pan de cada día a los cuales el pueblo está sometido mientras que el resto del mundo calla. Pues para los que no conocen el actuar de este estado genocida y opresor, este ha cometido también muchas agresiones contra las masas y otros crímenes en la región y por todo el mundo al servicio del imperialismo. Invadió Líbano en 1976, y mató a más de 20,000 libaneses y palestinos. En 1982, y bombardeó un reactor nuclear de Irak. En 1991 y 2003 apoyó a Estados Unidos en las guerras contra Irak. Los agentes israelíes han entrenado a torturadores de Guatemala, Sudáfrica y muchos otros países; sin mencionar la venta de armas a gobiernos reaccionarios pro yanquis en todo el mundo.
Y si eso ha pasado en estos países cercanos y alejados a Colombia, cual es el panorama que nos depara, y más aún cuando en la actualidad el mercado sionista controla más de la mitad del mercado mundial en apoyo de su verdugo, quien con el plan Colombia quería imponer las famosas bases militares en nuestro país. Debemos despertar y tener presente, que si no reaccionamos los próximos ocupados seremos nosotros, sin mencionar entre líneas que ya estamos ocupados por otros mercados y países de los cuales desconocemos cuáles son sus verdaderos fines y financiaciones.
Nace una nueva esperanza y una nueva lucha.
Es un camino lleno de barreras y obstáculos, pero a pesar de todo, esto no impidió la asistencia, apoyo, identificación y participación del público a este gran evento. Quienes asombrados, aterrados y expectantes de la real problemática que está sucediendo y de la que muchos medios no hablan y prefieren mantener en el silencio y en la clandestinidad, nuevos simpatizantes en academias, universidades, colegios y ciudadanos activos en redes serán la voz de protesta del pueblo palestino. Ya que si bien, en un mundo en tiempos modernos controlado por las nuevas tecnologías, la finalidad esta en despertar conciencias del verdadero genocidio y la situación que nuestros hermanos del pueblo palestino están viviendo a diario a causa del fascismo, la opresión y el sionismo. Un nuevo amanecer y un nuevo tiempo se acerca, y el último objetivo esta cuando podamos celebrar y gritar:
PALESTINA LIBRE!!